Tango en Venezuela

Tango en Venezuela un poco de su historia y protagonistas

Para hablar del Tango en Venezuela es necesario aclarar que el tango como música llegó al país unos 50 años antes que el tango bailado que conocemos hoy en día.

En ese sentido, el tango canción llegará a Venezuela de la mano de la radio.

El 23 de mayo de 1926 bajo el sistema de Amplitud Modulada (AM), nace la Estación AYRE Broadcasting Central de Caracas la cual tendría una programación integrada por lectura de noticias y música, en vivo o en discos. Así a través de discos se empiezan a oir en la capital de Venezuela los primeros tangos.

Sin embargo,  la vida de la Estación AYRE Broadcasting será corta y no es sino hasta el 11 de diembre de 1930 cuando saldrá al aire la primera emisora privada del país, conocida como la Broad Casting Caracas (BCC) del grupo 1BC.

En esta emisora artistas internacionales como Carlos Gardel, Pedro Vargas, Arthur Rubinstein y Alfonso Ortiz Tirado, sonarán y llegarán hasta los hogares venezolanos donde la radio pasó a ser invitada de honor.

Para 1930 el tango canción ya se habían instaurado como un nuevo genero. De hecho, para eso momento Carlos Gardel ya había grabado grandes éxitos como “Mi noche triste”, “Margot” y “Mano a Mano”, entre muchos otros.

En Venezuela son muchas las historias ligadas al tango; políticos, actores, músicos, cantantes y locutores comparten constantemente acontencimientos y gustos alrededor de este genero.

Dentro de la historia de la radio una de las figuras más importantes en sus comienzos sería Cecilia Martínez, quien inició su carrera justamente con un tango. Cuenta Milagros Socorro (2015)  que – ante la falta de voces y la imposibilidad de pagar cantantes profesionales – un día Finita Martínez fue acompañada por su hermana Cecilia a la BCC para interpretar algunos temas con su primo el músico Eduardo Martinez Plaza.

“Eduardo comenzó a tocar la guitarra dándole pie a la joven cantante para que ganara el éter e ingresara a la inmortalidad. Hizo la introducción del tango “Quisiera amarte menos”. La hizo una, dos, tres veces… Y nada. Finita se quedó de hielo, incapaz de entonar el primer verso. Sin esperar a que la llamaran, Cecilia dejó la silla, entró a la cabina, apartó a la hermana y empezó a cantar”

Así empezaría la carrera de esta actríz y cantante pionera de la radio en Venezuela. Sin embargo este no es él único hecho que demuestra como en tango fue calando entre los venezolanos.

Uno de los acontecimientos más importantes dentro de nuestra historia contemporánea fue sin duda la visita de Carlos Gardel en 1935.

El Tango en Venezuela de la mano de Gardel

A bordo del vapor Lara procedente de Puerto Rico, llega Carlos Gardel a Venezuela el 25 de abril de 1935 a las 11:07 de la mañana. Allí, junto a una multitud de más de 3.000 personas, lo recibe Luis Placido Pissarello, un argetino radicado en Venezuela que sería el gestor directo de la visita del cantante al país.

La primera parada de Gardel durante su visita sería en el Hotel Miramar, ubicado en la Guaira donde permanecería un par de horas para almorzar. Desde el Hotel “Miramar” Gardel y su comitiva se dirigieron hasta la estación de trenes de La Guaira –ubicada frente a la Aduana-, donde la comitiva emprendió viaje en tren.

“Ya en Caracas, específicamente en Caño Amarillo, el tren fue literalmente invadido por admiradores impacientes. Al contener la multitud enloquecida por ver al cantor, se formó un choque violento en el cual Alfredo Le Pera alcanzó a recibir un sablazo de parte de la policía.

Gardel fue introducido en un automovil de capota (de lona) cerrada y el público con navajas la destrozó para poder verlo, razón por la cual tuvo que emprender el recorrido a pié en medio de la delirante multitud”. Rico Salazar (S.f)

Vemos pues, como independientemente del autor que se cite, todos coinciden en el furor que causó la visitia de Gardel en  Venezuela. Además de Caracas, el “Morocho del Abasto” visitó Maracaibo, Valencia, Maracay, Cabimas y hasta San Casimiro.

De todas estas actuacciones una de las más reseñadas fue sin duda la que hizo ante el presidente Juan Vicente Gómez, quien lo invitó a cantar en su residencia en Maracay.

Isidro Romero, como locutor con el título número uno de la emisora “La Marconi” de San Jacinto le tocó la presentación en el encuentro del dictador con Carlos Gardel. Además del tango “Pobre Gallo Bataraz” dedicado a Gómez por su afición a las galleras, recuerda que también “El Zorzal del Plata” cantó el tango “Sus ojos se cerraron”, y que el pago se hizo en morocotas. Gómez habría ordenado a Tarazona traer dos bolsas llenas de monedas contantes y sonantes como recompensa por cada una de las interpretaciones. (Sierra 2012)

De este encuentro de acuerdo con Rico Salazar (S.f) se presume que el pago fueron Bs. 10.000, que luego Gardel donaría a un grupo de venezolanos exiliados en Curazao.

Tango en Venezuela

Posterior a la desaparición física del “Morocho del Abasto”, lejos de morir el ritmo rioplantense, en Venezuela empezaron a sugir las “Peñas tangueras”. Es decir, bares donde las personas se reunían a entonar y bailar tangos.

En Cúa a partir del año 35 se desarrolla una gran afición por el tango y fundamentalmente por la figura del “Zorzal Criollo”.

El señor Ramón Angelino Manzo y su hermana Olga Angelino, logran acumular una colección de tangos bastante completa y se inicia su difusión. Es interesante señalar que en la calle el Rosario del sector Chupulún, nació uno de mejores y más afamados intérpretes del tango de Venezuela: Esnaldo Avila quien fuera el primer cantor de Tango en Venezuela

Como es de notarse en amor por Gardel no sólo se desató en las mujeres, los hombres venezolanos también se identifican con “Carlitos”. Trataban de imitarlo tanto que se creó una moda en el vestir, en el peinado y hasta en el habla.

“Es sabido que el Dr. Rafael Caldera, era admirador del cantante argentino-francés y se ha peinó durante toda su vida al estilo gardeliano. El mismo Rómulo Betancourt, menos apegado a modas, disfrutaba en privado de los tangos. Al igual que Andrés Eloy Blanco y Gonzalo Barrios. Muchos son los venezolanos de diversas profesiones que sienten una pasión especial por tango, especialmente los de Gardel”.  (Monasterios Gómez, “El fenómeno de Carlos Gardel”)

Con el nacimiento de las peñas tangueras, serán muchas las historias y artistas que giraran en torno al Tango en Venezuela. Cantores de los “Circulos Gardelianos” como Hernán Rosas, Ariel Rojas, Pastor Romero, Pepe Rodríguez, Luis Felipe Izquierdo, Julio Méndez, Frank Maneiro, Esnaldo Ávila, Gilberto González, Justino Oropeza, Darío Chávez, Víctor Morillo, primer declamador de Venezuela, Pastor Romero, Óscar Jurado, Berquestunio Matheus, Miguel Ponte, Jorge Lezama, Iván Fuenmayor, Enrique Izquierdo, Pedro La Porta, Yamandú Pereira entre otros, serán los encargados de mantener vivo durante años este genero musical.

Sin embargo, el trabajo de los Gardelianos no se ha limitado solo a cantar. En 1960 gracias a las gestiones del cantante Luis Felipe Izquierdo junto al Concejo Municipal de la Alcaldía de Caracas se lo otorgó el nombre de “Carlos Gardel” a una calle de Caño amarillo, luego de recolectar 30.000 firmas que apoyaran esta petición.

Algunos escritores también inmortalizaron el “fenómeno Gardel” en sus textos. En 1967 Aquiles Nazoa recordará de forma jocosa la coincidencia entre el año de la muerte de Gardel y la de Gomez, en la grabación de un disco antológico donde se interrumpe un tango que canta El Zorzal Criollo, y salta Aquiles, quien en la voz de Simón Díaz, dice:

Un momentico, señora/ no lo quite que ese es él/ Esa voz cautivadora/ que se está escuchando ahora/ es la de Carlos Gardel…/Al compás de esta canción/ doy en el tiempo un gran brinco/ y como quien va en avión/ vuelvo al año treinta y cinco/ cuando yo era muchachón/ Fue muy triste el año aquel /en junio, como se sabe/ en un accidente grave/ se mató Carlos Gardel/ Pero no todo es desengaño/ detrás de un mal siempre hay un bien/ en diciembre de aquel año/ ¡se murió Gómez también!

Para 1979 José Ignacio Cabrujas publica una de sus obras más famosas: “El día que me quieras” vinculada a la llegada de Gardel a una Venezuela en medio de una dictadura y de una crisis ideológica.

Al igual que en otros paises el Tango en Venezuela ha estado muy vinculado a la figura de Carlos Gardel.

En Caricuao, por ejemplo, exite la Plaza Gardel-Deyon, en la cual está el monumento dedicado al “Zorzal Criollo”, inaugurado el 24 de junio de 1985 con motivo de cumplirse los cincuenta años de su desaparición física.

La escultura es el punto obligado de reunión cada 24 de junio, en los homenajes rendidos por el Círculo Gardeliano de Caricuao y también destaca el trabajo de Rafael Deyón (1915-1996).

Deyón fue un popular cantante de boleros, valses y joropos, aunque más reconocido como uno de los mejores cantores de tangos de Venezuela, conjuntamente con Esnaldo Avila, Héctor Cabrera, Alfredo Sadel y Olga Castillo.

Se dice que Deyón tuvo la oportunidad de cantar con Gardel y que en 1946 trabajó en la sala del desaparecido tablao porteño “El Tronío”, en Corrientes al 500, por espacio de un mes, siendo acompañado por los guitarristas José Rivero e Ismael Russo. 

En 1977 se reeditaron algunos temas de sus discos grabados en Venezuela y se hizo un compacto con el nombre “Recuerdo de un Tango” con el acompañamiento de la orquesta dirigida por el argentino Alberto Di Maggio.

Así como Deyón, otro venezolano reconocido por su voz en el 2×4 fue Hector Cabrera, quien no sólo desarrollaría en Tango en Venezuela sino también fuera de ella.

“En 1970 resultó ganador del IV Festival de la Canción de Buenos Aires, con la balada Las cosas que me alejan de ti. En ese entonces, aún desconociendo que era uno de los mejores cantantes de tangos del mundo, los argentinos le ofrecieron un importante contrato por tiempo indefinido, pero este prefirió regresar a su terruño.

Tiempo después, regresaría a Argentina para cantar tangos y, por supuesto, resultó de nuevo todo un suceso para los habitantes de ese país sureño, quienes se asombraban por el arte interpretativo del venezolano, haciéndose la ilusión que Carlos Gardel había vuelto a la escena a través de la melodiosa voz de Cabrera, dado el extraordinario parecido del timbre de su voz a la del Zorzal criollo.” (Salas 2013) 

Alfredo Sadel considerado por muchos como el intérprete popular y lírico más importante en la historia musical venezolana, y apodado como El Tenor favorito de Venezuela también fue reconocido por su interpretación del tango y llego a grabar tres discos de este género: “Recordando a Gardel”, “Tangos” y “El tango es así”.

Llegando ya a los años 80, una referencia obligada del Tango en Venezuela será la peña tanguera de La pastora. Fundada por Gilberto González, la Peña Gardeliana de la parroquia La Pastora, nació en 1988 como un lugar que hasta el sol de hoy le rinden homenaje al cantante argentino.

Actualmente es la única que sobrevive en Caracas y de sus miembros fundadores solo quedan 2 de los 25 que eran. Sin embargo cada 24 de junio celebran un acto en la plaza de La Pastora que lleva por nombre “Un viejo tango para mi Pastora” y en la casa de Gilberto aún existe el cuarto dedicado a la memoria de Gardel.

Aunque la mayor parte de la información que se encuentra sobre las peñas tangueras venezolanas está enforcada en Caracas, es importante destacar que estas también existieron en el interior del país, llegando a zonas como San Carlos, Tinaco, Tinaquillo, Curiepe, Valencia  y San Casimiro.

El Tango en Venezuela sin Gardel

Como hemos visto a lo largo del artículo la vinculación entre Gardel y el tango en Venezuela es bastante recurrente. Sin embargo, entrados los años 90 esta vinculación irá dismunuyendo un poco y el tango seguirá viendose pero ahora en las voces de otros exponentes.

En 1999, por ejemplo, el espectáculo Tango Metropoli llega a Venezuela bajo la dirección musical de Daniel Binelli, y la dirección coreográfica y puesta en escena de Pilar Alvarez, Claudio Hoffmann y Marijó Alvarez. Este espectáculo se presentó por espacio de una semana en el Teatro Teresa Carreño y tuvo una importante acogida del público venezolano (Organización de Estados Iberoamericano, 2004)

Para estos años también figurarán entre los exponentes del Tango en Venezuela, el cantante uruguayo Yamandú Pereira, Danilo Rivero y Eduardo Galean en el bandoneón; Salvador Sotelo, en el bajo y Mario Menéndez en la guitarra. (CAF 2003)

Yamandú Pereira estará entre los cantantes estrella de la desaparecida Peña Tanguera ubicada en la Calle Venezuela de Bello Monte y ganará espacio para el tango en el famoso local “El Maní” donde ofrecía recitales previos a las presentaciones de salsa.

 

Otros establecimientos que ofreceran tango en Caracas durante la decada de los 90, serán  el restaurante Lutece Grill que presentaba entre sus atracciones por lo menos un día a la semana un espectáculo tanguero. Asimismo, son cada vez más frecuentes las presentaciones de artistas argentinos que cultivan este arte en instituciones culturales de la ciudad, como el Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos” (Celarg), la torre Corp Group y el Centro Uruguayo Venezolano en Los Chorros.

Entrado el nuevo milenio, el tango también traerá cambios y fusiones y llegarán a Venezuela grupos musicales como Bajo Fondo Tango Club. Una agrupación (mitad argentina, mitad uruguaya) famosa por fusionar house, trip hop, drum n’ bass y hip hop con los sonidos tradicionales del tango, viajó al país en 2004, 2008 y 2011. En la primera oportunidad se presetó en el Hotel Tamanaco Interncontinental, luego en el Hotel Eurobuilding y en su última visita estuvó presentes para el lanzamiento del Blackberry 9900.

Hoy en día el Tango en Venezuela tiene mayor presencia como baile que como canción, por eso en un próximo artículo hablaremos de la historia del Tango en Venezuela en las milongas, campeonatos y festivales nacionales e internacionales.

Si te gustó este artículos y quieres compartir con nosotros más datos sobre el Tango en Venezuela no dudes en escribirnos a giratango@gmai.com

2 comments

Buen aporte para la historia del tango en Venezuela

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